Capítulo 1
Acostada sobre mi cama. Mirando el amplio techo con puntos negros que hizo mi madre antes de morir. Mi madre que era una de las pintoras más importantes de Campetra. Campetra se ha convertido en un país esclavizado por decirlo de alguna manera. Nos vigilan constantemente hay cámaras incluso en los cuartos de basura. Todo es metálico, gris, echo por el hombre. Es a sí como diferenciamos lo construido de lo natural. Lo natural es colorido. Lo construido es gris y azul claro. Hasta nuestras propias ropas están echas solo de azul claro y gris. Pero, eso solo debe pasar en el Sector 5. Hace años Campetra se dividió en 10 sectores. El Sector 5 se dedica al arte, la inteligencia y el deporte. Nuestro escudo son dos águilas azules y una cobra gris en medio. El escudo está por todas partes. En las camisetas, en los parques, en la plaza. Puede que también este en las alcantarillas.
Cuando el despertador suena (con el himno de Campetra) me visto la misma ropa aburrida de siempre. Solo que esta vez la mochila inteligente, como yo, ha cambiado su color a verde oscuro. Las máquinas casi nos dominan. Quizás por eso prohibieron los móviles, la televisión... y los robots se parecen tanto a las personas. La única diferencia es que ellos no pueden sentir. Y que están señalados con un tatuaje del escudo de nuestro sector. Me dirijo al instituto. Los inteligencia como yo, llevamos el tatuaje de un jazmín y el número PI en la muñeca. Los artística el iris de un ojo pardo y los deporte una balanza antigua. No sé por que pero retrocedo. Siento que estoy agobiada que quiero irme. Y lo hago, me escondo en la cabaña de madera del espeso bosque. Odio vivir en este sitio. Un sitio donde no podemos ser nosotros mismos. Donde tenemos que estar a las órdenes de un Gobierno frío que lo único que quiere es más. Prefiero vivir con los vagabundos del Sector 0, al menos a ellos no los vigilan. Que suerte la de mi hermano mellizo. A los cinco minutos de estar en la cabaña del bosque rodeando las rodillas con mis brazos y hundiendo la cabeza 1 provocando que el pelo se me despeine. Me llaman desde un altavoz. Repiten una y otra vez mi nombre: "!Rebeca Brey!, Rebeca Brey se encuentra usted en perfecto estado haga el favor de ir a su clase correspondiente". Es la voz de el gobernante. El presidente Villan. Pero no soy una rebelde y tengo que seguir las reglas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario